Oración es una forma de comunicación que las diversas religiones usan para relacionarse con Dios. Es una predisposición de la mente a las cosas divinas, no simplemente para adquirir conocimientos respecto a ellas, sino para utilizar ese conocimiento como medio de unión con Dios ya sea a través de la alabanza o de la acción de gracias, pero en definitiva, la petición es la razón principal por la que las personas oran. Las acciones claves de la oración son: invocar o pedir ser escuchados por Dios, pedir Su intercesión, es decir, que intervenga a nuestro favor. Mediar buscando comprender el plan de Dios, consultar para conocer Su opinión y suplicar su ayuda. No hace falta que la oración sea externa o vocal basta que sea interna y mental.
Por la oración se reconoce el poder y la bondad de Dios, a la vez que se acepta la fragilidad y dependencia. La oración implica la mayor reverencia a Dios y como el creyente acostumbra a volver su rostro hacia Él en toda circunstancia. El conocimiento de Dios a través de la luz de la razón es lo que motiva a pedir su ayuda.
La oración es en sí, el medio más eficaz para conocer y experimentar a Dios.