¡Renovarse o morir! Dice el refrán. La ciencia y de la técnica son prueba de ello. Cuántas vidas se han salvado en la lucha por avanzar un paso más para descubrir la cura de tantas enfermedades.
¿Y qué se puede decir del crecimiento del espíritu? Y es que parece que este aspecto no forma parte de nuestras prioridades. ¿Qué tal un check-up
interior?
Muchas veces, al acudir al médico, se experimenta cierto temor de escuchar un diagnóstico poco favorable, lo mismo sucede cuando queremos hacer un examen interior, pues es seguro que encontraremos aspectos negativos, tendencias erróneas y malos hábitos que habrá que erradicar para poder ser mejores personas.
Lo difícil es que no hay medicamento que elimine nuestros defectos. Es la voluntad y el esfuerzo de ir en contra de estos lo que nos hará ser mejores. No es tarea fácil pero, intentar ser mejores personas nos llevará a lograr serlo.
¡Al al paso darle prisa y sin temor! Ya que entre más pronto nos atrevemos a mirar sin miedo nuestro interior bajo una lupa y comencemos a trabajar en erradicar estos aspectos negativos, más pronto estaremos eliminando cargas pasadas como viejos rencores, envidias innecesarias, falsos prejuicios egoísmos... y podremos experimentar la tan ansiada sensación de bienestar interior.